¿Qué coño es BookTok?
Y ¿por qué no hay romance en la sección de Romance?
Hoy os escribo desde el suelo. He descubierto un lugar mucho más cómodo desde donde escribiros. Desde el suelo, y el ordenador, sobre la mesita de café, y pegado a mí: el amado radiador.
Son las seis de la tarde y estoy merendando un bol con kéfir, plátano, crema de cacahuete y semillas de chía. No, no es algo usual. Sí, claro que me gustaría que lo fuera.
Ayer me pasé una hora entera buscando un libro para leer. Primero fui a la librería Mistral pero todo es demasiado “serio”, no me apetecía leer Camus ni García-Márquez, y en esa librería (a pesar de que me encanta su estética) las paredes parecen gritar nombres de autores sin parar. Me sentí un poco presionada entre tanto intelectual.
Así que fui camino de La Casa del Libro, pero me topé con un FNAC antes de llegar. Hacía frío, así que entré. Subí las 4 o 5 o 6 plantas y llegué por fin al cielo de los lectores. Dios bendiga al FNAC (y a La Casa del Libro), Dios bendiga las estanterías repletas, rebosantes de lomos de todos los tamaños y colores. Qué belleza, qué felicidad.
Fui directa a la sección de Romance porque, si no ha quedado claro aún, amo el amor. Desde hace poco, existe a su lado una sección nueva que no acabo de comprender: BookTok.
Al parecer, tiene algo que ver con TikTok. Con usuarios que comparten recomendaciones de libros… ¡en TikTok! En teoría, me debería de encantar esta idea, esta propuesta, esta nueva genialidad juvenil. El problema es que la mayoría de los libros en esa sección tenían (y pido perdón) muy mala pinta. Muy malísima pinta.
Creo que el problema son las portadas.
“No juzgues a un libro por su portada”.
Pero si parece que me voy a leer un episodio de Monster High, o de Lady Bug, dios mío. Parece una portada hecha por mí en Wattpad en 2014. Si eso es romance, yo me bajo de la vida. Quiero una portada desgarradora, conceptual, emotiva, que me transmita algo, no que me venda una moto.
Y los títulos.
Me encontré con 4 títulos hablando de estrellas. “Las estrellas que contamos a oscuras”, “Cuando ya no queden más estrellas que contar”, “Hasta que nos quedemos sin estrellas”, no sé. Por qué tantas estrellas.
En realidad, creo que el problema está en la sección. Una cosa es romance y otra cosa es amor juvenil. Yo quiero un buen drama realista que hable de inseguridades y amistad y miedos y discusiones de verdad. Y me dan historias de jugadores de tenis de instituto, de influencers que se van a vivir al campo, de personajes “españoles” que se llaman Tyler o Bryan o Luke, de “chicos malos” y chicas normalitas que babean por ellos y de fiestas, siempre hay fiestas, una cada noche, y de veranos en el lago conduciendo en descapotables. Siento que leo el sueño imposible de la vida de alguien, no una novela.
A Nicholas Sparks le tengo mucho respeto porque escribe historias muy distintas, personajes enrevesados y complejos, familias conflictivas, culpas no resueltas, duelos escondidos… y además, te da el cliché. Pero te ahorra la decoración y los extras por conveniencia narrativa: que el protagonista tiene abdominales, que ella saca las mejores notas de la clase, que tiene un secreto que nadie sabe pero él lo intuye en su mirada, que les castigan juntos, y convenientemente sus padres están fuera esa noche, la primera mención de los padres. ¿Los padres solo existen en la novela para permitirte jugar con tus personajes como dos playmóbils, a tu gusto? ¿Me explico?
Mirad, no hay nada reprochable en ello: es el lenguaje del amor juvenil, un territorio donde todo es intenso pero reversible y nada termina de dejar marca. Vale, okey, entendido, puedo respetarlo. Puede llegar a gustarme si está realmente bien escrito.
Es que me parece que en todos estos libros seguimos una historia inalcanzable en nuestra cabeza. Que los leemos porque nos gusta sentir que podría ser real, en vez de leer algo que sí podría ser real y que sí podría cambiarnos la vida.
Echo de menos conocer bien a un personaje antes de que me metan al guapo. Y aunque me metan al guapo antes, ¿por qué no es importante ella? ¿Por qué utilizamos sus traumas solo para que la trama sea más jugosa? Me parece un abuso al romance, me parece un juego sucio que la importancia de la novela recaiga en su historia de amor y no en su historia y punto. Y sí, debe haber amor, más amor que otra cosa, pero no podemos dejar de lado a las personas que lo sienten, porque son ellas las que lo transmiten. ¿Me explico? A veces se intenta definir el amor de manera externa, pero el amor solo existe a través de una persona (¡a la que tenemos que conocer!).
Durante las últimas décadas he tenido la suerte y el placer de poder leer muchos libros de amor. Me parece correcto que existan los mencionados previamente. Lo que no me parece correcto es que se etiqueten como Romance. Por favor, revisémoslo.
Me pasé una hora entera intentando encontrar un libro decente.
¿Por qué no está Normal People en la sección de Romance, por el amor de Dios? Pero sí me encuentro con: Una farsa sobre hielo, Un verano (im)perfecto, Una perfecta equivocación, (ojo) El día que encendimos las estrellas, Un beso en París. Os lo digo, absolutamente cero ganas de leerme estos libros, por su puto título. Quizá no están tan mal, ¿vale? Pero parecen todos el mismo, con sus portadas de figurines que parecen fanart, caracterizados de primeras: balón de fútbol, una pila de libros bajo el brazo, tumbados en la puta pista de tenis, la Torre Eiffel.
Como lectora, me gustan los clichés, pero no me gusta que me traten de tonta. No me gusta darme cuenta de que el libro ha sido escrito. Quiero creérmelo, que estoy leyendo algo que simplemente ocurrió, no que se inventó alguien delante de un ordenador tecleando con ansia y deseo.
Aquí va el plot twist.
Yo quiero escribir una historia de amor, que se convierta en un libro. Quiero hacerlo y tengo muchas ganas. Pero me da un miedo que te cagas: justo por eso, porque me encantan los clichés, pero me gusta mucho más cuando me sorprenden.
En fin. Pronto empezaré, porque llevo mucho tiempo diciéndolo y los personajes que ahora habitan en mi cabeza me mantienen despierta por las noche contándome cosas sobre su vida, cosas muy duras, otras bellísimas. Cosas que quiero que sepáis. Pero para ello, tengo que escribirlo.
Escribir romance. Qué desafío. Escribir el libro que siempre ando buscando.
A ver cómo sale.
Deseadme suerte.
PD: Espero que se haya entendido que no tengo nada en contra de los libros mencionados. Solo me molesta el hecho de que se vendan como algo que no son.





Me ha gustado mucho el artículo. Creo que uno de los problemas es que en el género romántico nos infravaloran como lectores y, por tanto, piensan que solo somos capaces o solo nos gusta leer historias fáciles, de usar y tirar, divertidas y con mil clichés, comedias románticas de peli navideña. Y para gustos colores, habrá quién quiera leer eso y habrá quien necesite tramas complejas y personajes grises. Y ojalá las editoriales se dieran cuenta y publicaran más libros de los que intentan darle una vuelta, no solo los que "aparentemente" venden.
En fin, ¡mucho ánimo con tu proyecto! :)
Me ha quedado clavada esta frase "Qué desafío. Escribir el libro que siempre ando buscando." Sin un porqué aparente, pero quizás ha resuelto una forma muy sibilina un par de contradicciones internas.
PD. Tampoco puedo entender como no encontraste Normal People en la sección de amor.
Gracias por la reflexión!